Los damnificados apuntan contra Diego Lacki, uno de los representantes de la empresa.
Una megaestafa sacude a la ciudad de La Plata y la Justicia investiga a una reconocida constructora por presuntas irregularidades, obras paralizadas y reclamos de más de 160 inversores damnificados. La empresa apuntada es ABES Desarrolladora de Negocios, una firma que se posicionó como referente en desarrollos urbanos y proyectos residenciales en la capital bonaerense.
La investigación judicial se centra en una serie de emprendimientos inmobiliarios que fueron comercializados bajo la modalidad de fideicomisos y que, según las denuncias, no avanzaron conforme a lo prometido. Los reclamos se multiplicaron a medida que las obras quedaron detenidas y los compradores dejaron de recibir respuestas concretas sobre el destino de su inversión.
ABES se presenta como una desarrolladora inmobiliaria y constructora radicada en La Plata, dedicada a la planificación, diseño y ejecución de proyectos urbanísticos y residenciales. Según su propio sitio web, la empresa define sus propuestas como innovadoras y orientadas a “idear emprendimientos inmobiliarios que definen estilos de vida”, con desarrollos distribuidos en distintas zonas de la ciudad.
Desde comienzos de 2025, al menos doce obras edilicias de la empresa quedaron paralizadas en distintos barrios de La Plata, con edificios detenidos en diferentes niveles de ejecución y sin señales claras de reactivación.
Ante ese escenario, compradores impulsaron acciones judiciales y presentaciones ante la Justicia al advertir la paralización de múltiples obras y la falta de información oficial sobre su avance. Según las presentaciones judiciales, parte de los fondos aportados no se habrían aplicado a los proyectos conforme a lo acordado, y los denunciantes sostienen que se ofrecieron informes y proyecciones de obra que no se correspondían con la realidad.
En las últimas horas, la causa sumó a un denunciante de alto perfil: el exfutbolista y actual director técnico de Banfield, Pedro Troglio. El entrenador presentó una denuncia penal junto a su esposa, Alejandra Soledad Alonso, y afirmó haber invertido sus ahorros en dos fideicomisos administrados por la constructora ABES, cuyas promesas nunca se cumplieron.
