Tras caerse la llegada de Zaid Romero, el Pincha busca un central de jerarquía para afrontar la triple competencia. El defensor de Racing, cuyo entorno ya admite contactos con la Secretaría Técnica, asoma nuevamente como una opción del mercado en City Bell.
Tras el frustrado arribo de Zaid Romero, en Estudiantes no pierden el tiempo y ya activaron la búsqueda de un caudillo para la zaga central de cara a los desafíos de este 2026. El nombre que vuelve a retumbar con fuerza en los pasillos de la Secretaría Técnica es el de Marcos Rojo, un viejo conocido de la casa cuya vuelta parece transformarse en la eterna novela de cada ventana de transferencias.
No es la primera vez que el ex capitán de Boca coquetea con un regreso al “León”. A mediados de 2025, el mundialista estuvo a nada de sellar su retorno, pero la falta de un consenso definitivo en las condiciones terminó empujándolo a Avellaneda para firmar con Racing. En aquel entonces, la propia cúpula dirigencial encabezada por Juan Sebastián Verón reconoció los sondeos, aunque el termómetro de la gente terminó jugando un papel determinante en la negociación.
Lo cierto es que el vínculo entre el hincha pincharrata y el futbolista atraviesa su punto más gélido. Desde su polémica salida hacia el Xeneize, la relación se rompió para gran parte del pueblo albirrojo, generando un clima de recelo que persiste hasta hoy. Sin embargo, y pese a que el clima en las tribunas de UNO es hostil, la chance de que Rojo se vuelva a calzar la casaca del club que lo vio nacer siempre se mantiene latente.
Según pudo confirmar este medio con fuentes cercanas al jugador, desde el círculo íntimo de Rojo aseguran que los contactos ya son un hecho y que el defensor mantiene firme su deseo de tener una nueva etapa en el club platense. Mientras tanto, en las oficinas de City Bell prefieren manejarse con extrema cautela, aunque admiten por lo bajo que las charlas para intentar llegar a un acuerdo están sobre la mesa.
Vale destacar que el ex defensor del Manchester United desembarcó en la Academia hace apenas un semestre. Si bien está considerado por Gustavo Costas para el armado del equipo, no habría mayores trabas operativas en caso de que el jugador decida forzar su salida mediante una rescisión de contrato, lo que facilitaría enormemente su desembarco en el Country.
Con este escenario planteado, se abre un nuevo capítulo en esta saga que mantiene en vilo a la ciudad. El nombre de Marcos Rojo vuelve a sobrevolar City Bell y, por tercera vez en su trayectoria, se presenta la posibilidad concreta de que el central pegue la vuelta para aportar su experiencia en un año donde Estudiantes buscará ser protagonista en todos los frentes.
Respecto a su frustrado regreso anterior, el propio futbolista había roto el silencio hace algunos meses para explicar su fuerte lazo con la institución: “Estuve muy identificado, crecí ahí desde los 10 años prácticamente hasta los 20 que estuve en el club. Siempre me sentí muy cómodo”, confesó Rojo, dejando una puerta entreabierta que hoy parece estar más cerca de cruzarse que nunca.
