Tras el empate ante Defensa y Justicia, el DT de Estudiantes analizó el estreno de sus caras nuevas. Mientras pidió paciencia para el "Tanque", destacó la naturalidad con la que el ex Inter se plantó en la defensa albirroja en un partido que se hizo cuesta arriba.
El empate entre Estudiantes y Defensa y Justicia por el Torneo Apertura dejó un sabor agridulce en el búnker pincharrata. Sin embargo, el foco de la atención estuvo puesto en los estrenos de Adolfo Gaich y Tomás Palacios. Tras el pitazo final, Eduardo Domínguez se tomó el tiempo para desglosar el rendimiento de sus nuevos dirigidos y explicar por qué el equipo no pudo traerse los tres puntos de Florencio Varela.
Respecto a la llegada de Gaich, el “Barba” optó por un discurso de prudencia absoluta. El entrenador señaló que no quieren apresurar los tiempos del delantero, entendiendo que el último año le costó sumar minutos de competencia. Para el DT, el atacante debe transitar un proceso de readaptación al fútbol argentino, un ecosistema muy distinto al que venía habitando en el exterior.
La mirada sobre Tomás Palacios fue marcadamente diferente y cargada de optimismo. Domínguez calificó su ingreso como algo “natural” y no dudó en resaltar la jerarquía que lo llevó en su momento al Inter de Milán. El técnico destacó que el defensor dio pequeñas muestras de su potencial y que el objetivo del cuerpo técnico es brindarle el espacio necesario para que sus virtudes favorezcan al grupo.
En cuanto al desarrollo del juego, el entrenador realizó una fuerte autocrítica sobre la toma de decisiones. Reconoció que el equipo se apresuró en las situaciones de peligro y que el trámite cambió drásticamente tras la expulsión de Santiago Núñez. Para Domínguez, esa tarjeta roja condicionó un partido que, hasta ese momento, se presentaba parejo y trabado en la mitad de la cancha.
A pesar de los errores, el DT eligió valorar el punto obtenido dadas las circunstancias adversas. “Hay dos caras de la moneda; no nos podemos permitir esto otra vez, pero estuvimos a punto de perderlo”, sentenció con honestidad. En ese contexto, resaltó la figura del arquero Iacovich, quien fue vital para sostener el resultado cuando el “Halcón” arreciaba con uno más.
Finalmente, Domínguez subrayó el esfuerzo y la voluntad de sus jugadores para aguantar el marcador en inferioridad numérica. Para el León, el cierre del mercado y la integración de estos nombres propios marcan el inicio de una nueva etapa en el semestre. El desafío ahora será transformar esas “pequeñas muestras” de los refuerzos en un funcionamiento colectivo que permita volver a la victoria.
