La medida afectará los servicios de trenes, colectivos y subtes en todo el país, mientras el Gobierno ratificó que descontará el día a los trabajadores estatales que adhieran a la huelga.
La Confederación General del Trabajo (CGT) lanzó un paro general de 24 horas contra la reforma laboral de Javier Milei. La medida de fuerza frenará la industria, el comercio y la logística en todo el territorio nacional durante este miércoles de febrero de 2026.
El transporte público será el eje central de la protesta. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) ratificó que no habrá micros urbanos ni de larga distancia tras gestiones de último momento. Roberto Fernández confirmó que el gremio, como entidad confederada, acompañará orgánicamente la decisión de la central obrera.
Los trenes metropolitanos y regionales tampoco funcionarán durante la jornada. Sergio Sasia (Unión Ferroviaria) y Omar Maturano (La Fraternidad) garantizaron el cese total de servicios en las líneas Roca, Mitre, Sarmiento, San Martín y Belgrano Sur.
El sistema de subtes y Premetro se sumará a la medida de 0 a 24 horas. Los Metrodelegados rechazaron el avance de la reforma por considerarla un “profundo retroceso” en los derechos adquiridos. Aseguraron que la iniciativa oficial no es una modernización, sino un intento de borrar décadas de conquistas laborales.
“No podemos permitir que avance la reforma laboral porque representa un profundo retroceso en los derechos de las y los trabajadores”, sentenciaron desde el gremio de subtes.
La logística nacional quedará seriamente afectada por la adhesión de la CATT, que incluye a camioneros, pilotos y trabajadores marítimos. Esto impactará directamente en el transporte de cargas, la operatividad portuaria y los vuelos nacionales e internacionales.
El Gobierno nacional mantuvo una postura inflexible frente al anuncio sindical. Desde la Casa Rosada confirmaron que se descontará el día de sueldo a los trabajadores estatales que participen de la huelga. Mientras tanto, sectores como el Frente de Sindicatos Unidos sumarán movilizaciones en puntos estratégicos a pesar de que la CGT no convocó formalmente a marchar.
