DOLOR EN LA PLATA: MURIÓ HIPÓLITO, EL HIPOPÓTAMO DEL BIOPARQUE QUE SE HABÍA CONVERTIDO EN UN EMBLEMA
El animal de casi 26 años falleció esta madrugada tras complicaciones en un cuadro digestivo severo. Era conocido por su temperamento tranquilo y por haber sido sometido a una cirugía histórica en 2025.
El Bioparque de La Plata atraviesa horas de profundo pesar. Durante la madrugada de este viernes, y tras varias semanas de lucha contra un cuadro digestivo severo, falleció Hipólito, el hipopótamo macho de casi 26 años que se había convertido en uno de los habitantes más queridos y emblemáticos del predio ubicado en la zona del Paseo del Bosque.
Hipólito había nacido en cautiverio en el año 2000. A los 5 años fue trasladado a otra institución zoológica, pero fue en 2008, cuando ya tenía 8, que llegó a La Plata para quedarse. Aquí formó una familia con una hembra llamada Mafalda, con quien tuvo una cría: Felipe. Durante casi dos décadas, su imponente presencia y su carácter calmo lo convirtieron en un ejemplar muy querido por el público y especialmente por los cuidadores y veterinarios que trabajaron a su lado.
Quienes lo conocieron lo describen como un animal “muy colaborador”, de temperamento tranquilo y un vínculo de confianza profundo con el equipo humano del Bioparque. Ese lazo permitió algo inédito en el país: en 2025, y gracias a su comportamiento estable, los especialistas lograron realizarle extracciones de sangre por entrenamiento, es decir, sin necesidad de sedación y con la colaboración del propio animal. Se trató de un método complementario pionero en instituciones que trabajan con fauna silvestre y exótica en Argentina.
Pero el año pasado también había sido escenario de otro hito médico. Hipólito fue sometido a una cirugía de alta complejidad que logró salvarle la vida en ese momento, convirtiéndose en el primer caso registrado en el país de una intervención de esas características en un hipopótamo. La recuperación había sido positiva, aunque en las últimas semanas su salud volvió a complicarse.
El cuadro digestivo severo que comenzó a afectarlo requirió protocolos específicos y estrictas medidas de seguridad. El equipo técnico —integrado por veterinarios, cuidadores, especialistas en comportamiento, biólogos y nutricionistas— implementó tratamientos de sostén y manejo paliativo con analgésicos, protectores gástricos y antibióticos. Sin embargo, en las últimas horas su estado general se agravó hasta producirse un deterioro sistémico que derivó en un paro cardiorrespiratorio.
“Durante todo este proceso, Hipólito estuvo permanentemente acompañado y monitoreado por el personal del Bioparque, que siguió de cerca su evolución y le brindó los cuidados necesarios”, señalaron desde la institución en un comunicado oficial.
La noticia de su muerte cayó como un baldazo de agua fría entre los trabajadores del predio y también entre los vecinos de La Plata que crecieron visitándolo. Desde el Bioparque destacaron el compromiso del equipo que lo acompañó durante todos estos años y agradecieron el acompañamiento de la comunidad en este difícil momento.
Hipólito no era un animal más. Era parte de la historia viva del Paseo del Bosque. Su legado, aseguran quienes lo cuidaron, quedará marcado en cada avance médico logrado gracias a su confianza y en cada familia platense que alguna vez se detuvo a mirarlo.
