Los abogados de la madre de la joven desaparecida en 2017 solicitarán acceder al expediente para determinar si los restos hallados en Berisso podrían tener relación con la investigación.

Publicado el: 16 marzo, 2026 Publicado por: Riso Comentarios: 0

El hallazgo de un cráneo en la playa de la Isla Paulino, en Berisso, reactivó en las últimas horas la atención judicial sobre uno de los casos más emblemáticos de la región: el de Johana Ramallo. Ante esa situación, los abogados de la familia solicitarán acceso al expediente para evaluar si los restos encontrados podrían tener alguna vinculación con la investigación por su desaparición y muerte.

Los letrados Ignacio Fernández Camillo y Andrés Noetzly, representantes de la madre de la joven, Marta Ramallo, siguen de cerca la causa que tramita en la Unidad Funcional de Instrucción N°2 de La Plata, a cargo de la fiscal Betina Lacki.

Según adelantaron los abogados, el primer objetivo es acceder al expediente abierto tras el hallazgo para conocer el estado de las actuaciones y las primeras conclusiones periciales. En esta instancia preliminar, incluso se intenta determinar si el elemento encontrado corresponde efectivamente a un cráneo humano o si podría tratarse de un objeto artificial.

En caso de confirmarse que se trata de restos humanos, el siguiente paso será establecer el sexo del cráneo mediante estudios forenses. Solo si las pericias indican que perteneció a una mujer, la familia solicitará que se realicen comparaciones genéticas con el material incorporado en la causa por la desaparición de Ramallo.

El hallazgo en la costa de Berisso

El descubrimiento se produjo en la costa de la Isla Paulino, una zona ribereña del Río de la Plata. Vecinos que recorrían la playa observaron un cráneo sobre la arena y dieron aviso inmediato a las autoridades.

Debido a las características geográficas del lugar, los efectivos policiales debieron trasladarse por vía fluvial para acceder al sector señalado. En el lugar trabajaron agentes junto a especialistas de la Policía Científica, quienes realizaron las primeras tareas de relevamiento y preservación de la escena.

Según trascendió de fuentes del procedimiento, el cráneo sería de antigua data, es decir, un resto óseo que no presentaría signos de reciente exposición. Los especialistas señalaron además que el elemento pudo haber quedado al descubierto por el movimiento natural de la costa, un fenómeno frecuente en zonas ribereñas donde las mareas y corrientes desplazan sedimentos.

Finalizadas las primeras tareas, el cráneo fue trasladado para la realización de estudios más exhaustivos que permitan determinar su antigüedad, características biológicas y posible origen.

Un caso que sigue abierto

La causa quedó nuevamente bajo la órbita de la fiscal Betina Lacki, quien también estuvo a cargo de la investigación en la primera etapa de la desaparición de Johana.

El caso tiene un antecedente directo en la misma zona costera. Parte de los restos de la joven fueron hallados en 2018 en las costas de Berisso, meses después de su desaparición ocurrida el 26 de julio de 2017. Sin embargo, la confirmación oficial de que esos restos pertenecían a Ramallo demoró más de un año y recién se logró tras pericias genéticas.

A pesar de esa identificación parcial, la causa judicial por la desaparición y muerte de la joven continúa con numerosos interrogantes abiertos y su esclarecimiento completo sigue pendiente.

Otros casos que siguen de cerca el expediente

El hallazgo también podría despertar el interés de otras familias que buscan respuestas en causas emblemáticas de la región.

Entre ellas aparece el caso de Miguel Bru, el estudiante de periodismo de la Universidad Nacional de La Plata que fue secuestrado, torturado y asesinado en 1993 dentro de la comisaría Novena. Por ese crimen fueron condenados policías bonaerenses, pero su cuerpo nunca fue encontrado.

Otro caso es el de Jorge Julio López, testigo clave en juicios por delitos de lesa humanidad que desapareció el 18 de septiembre de 2006, el mismo día en que se conocía la sentencia contra el represor Miguel Etchecolatz.

Por el momento no existe ningún indicio que vincule el hallazgo con estos casos. Sin embargo, en investigaciones de este tipo es habitual que las familias de personas desaparecidas sigan de cerca los avances periciales.

Todo dependerá ahora de los resultados de los estudios científicos. Solo cuando se confirme si el cráneo es humano y se establezcan sus características biológicas se podrá evaluar si corresponde avanzar con comparaciones genéticas en alguna de las causas abiertas por personas desaparecidas en la región.

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