El Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N°1 dictó la sentencia por el crimen de la nena de 7 años asesinada durante un violento robo en Altos de San Lorenzo. El caso conmocionó a la ciudad y reabrió el debate sobre la responsabilidad penal juvenil.

Publicado el: 16 marzo, 2026 Publicado por: Riso Comentarios: 0

El caso que conmocionó a La Plata y generó un fuerte impacto a nivel nacional tuvo su primer desenlace judicial. El Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N°1 condenó a 23 años y 4 meses de prisión al joven que fue juzgado por el asesinato de Kim Gómez, la nena de 7 años que murió tras ser arrastrada por un auto durante un brutal asalto.

El acusado fue encontrado culpable del delito de homicidio en ocasión de robo por el hecho ocurrido el 25 de febrero de 2025 en el barrio Altos de San Lorenzo. En ese momento tenía 17 años, por lo que el proceso se desarrolló bajo las normas del régimen penal juvenil.

La gravedad del crimen derivó en una de las penas más altas aplicadas en este tipo de procesos dentro del fuero penal juvenil.

La sentencia fue dictada tras varias jornadas de audiencias realizadas en la sede judicial ubicada en Tolosa, donde el juicio se llevó adelante a puertas cerradas, tal como establece la ley para los casos en los que el acusado era menor al momento del hecho.

Durante el debate, la Fiscalía presentó una batería de pruebas que incluyó registros de cámaras de seguridad, testimonios de vecinos y pericias realizadas durante la investigación. También declararon investigadores policiales, peritos y testigos que ayudaron a reconstruir el recorrido del auto robado y la mecánica del hecho.

Uno de los momentos más impactantes del juicio fue la declaración de Florencia Barboza, madre de la niña, quien relató ante los jueces cómo ocurrió el robo del vehículo y cómo en cuestión de segundos su hija quedó atrapada en la secuencia que terminó en tragedia.

El tribunal también evaluó las pericias psicológicas y sociales realizadas al acusado, un elemento habitual en los procesos del fuero penal juvenil.

La postura de la defensa

El joven condenado fue asistido durante el juicio por la defensora oficial Raquel Ponzinibio, quien sostuvo una teoría distinta sobre lo ocurrido.

La estrategia defensiva buscó demostrar que el adolescente no advirtió que la nena había quedado enganchada al vehículo y que nunca tuvo intención de provocarle la muerte. Según ese planteo, el desenlace fatal fue consecuencia de una situación trágica que el acusado no llegó a percibir mientras escapaba.

La defensa también remarcó que el joven se había entregado a la Justicia, circunstancia que permitió avanzar con la investigación y la realización del juicio.

Sin embargo, los jueces consideraron acreditada su responsabilidad penal y resolvieron imponer la condena de 23 años y 4 meses de prisión.

El otro adolescente involucrado

La investigación también alcanzó a un segundo adolescente que tenía 14 años al momento del hecho. Debido a su edad y a la legislación vigente, fue declarado no punible y no fue sometido a juicio.

En su caso, la Justicia dispuso su alojamiento en un instituto de régimen cerrado y máxima seguridad, donde permanecerá bajo tratamiento interdisciplinario y seguimiento de equipos técnicos durante un período de dos años.

La defensa de ese menor sostiene que no tuvo participación directa en la mecánica del hecho que terminó con la muerte de Kim, argumento que fue planteado durante la investigación y que formó parte del debate público alrededor del caso.

Un crimen que estremeció a La Plata

El asesinato de Kim Gómez provocó una profunda conmoción en toda la región. La tragedia ocurrió en Altos de San Lorenzo, cuando la pequeña viajaba en el asiento trasero del auto de su madre.

Según la reconstrucción oficial, ambas habían realizado compras en un supermercado de la zona y se encontraban detenidas en un semáforo cuando dos adolescentes las abordaron, les robaron el vehículo y escaparon rápidamente, sin advertir que la nena no había logrado descender.

Durante la huida ocurrió la tragedia: Kim quedó enganchada con el cinturón de seguridad y parte de su ropa y fue arrastrada varias cuadras por el asfalto. Las graves lesiones que sufrió provocaron su muerte.

La brutalidad del hecho generó una ola de indignación social en la ciudad y en todo el país, con marchas, pedidos de justicia y reclamos vinculados a la inseguridad.

El debate sobre la imputabilidad

El crimen tuvo además un fuerte impacto político y social. La participación de adolescentes en el hecho reavivó el histórico debate sobre la edad de imputabilidad en Argentina, actualmente fijada en los 16 años.

Distintos sectores políticos plantearon la necesidad de revisar el régimen penal juvenil y evaluar una posible baja de la edad de imputabilidad, mientras especialistas en niñez y derechos humanos advirtieron que la respuesta no pasa únicamente por endurecer las penas sino por fortalecer políticas de prevención, inclusión social y abordaje de la violencia juvenil.

En medio de esa discusión, el Colegio de Magistrados y Funcionarios Judiciales de La Plata emitió un comunicado en el que expresó su pesar por el crimen y defendió la actuación de jueces y fiscales que intervinieron en la causa, subrayando que actuaron conforme a la legislación vigente.

Para Florencia Barboza y Marcos Gómez, la sentencia representa un paso importante en el proceso de búsqueda de justicia por la muerte de su hija.

El fallo marca el primer cierre judicial de una causa que sacudió a toda la ciudad. Sin embargo, para la familia y para buena parte de la sociedad platense, el recuerdo del brutal crimen de Kim Gómez seguirá siendo uno de los episodios más dolorosos de la historia reciente de La Plata.

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