Padres de Berisso denunciaron golpes y humillaciones contra sus hijos. El municipio cerró el lugar tras detectar graves fallas de seguridad y falta de seguros.

Publicado el: 26 marzo, 2026 Publicado por: Julian I Comentarios: 0

La comunidad educativa de Berisso se encuentra en estado de shock tras la clausura del jardín maternal “Mis Manitos”. Lo que comenzó como una inspección de rutina por irregularidades administrativas terminó destapando una olla de denuncias estremecedoras que ya están en manos de la Justicia. Aunque el establecimiento contaba con habilitación, los inspectores municipales de Control Urbano detectaron el pasado 11 de marzo fallas críticas en la seguridad edilicia y la falta total de cobertura de emergencias médicas y seguros obligatorios.

Sin embargo, el trasfondo administrativo palidece ante los relatos de las familias que asistían al lugar. Mientras la Comuna avanzaba con las actas por las deficiencias del edificio, un grupo de padres se presentó para alertar sobre presuntas situaciones de violencia física y psicológica contra los nenes. Ante la gravedad de los testimonios, las autoridades locales asesoraron a los damnificados para radicar las denuncias penales correspondientes, mientras el Juzgado de Faltas N°2 confirmaba la clausura firme del espacio el pasado 19 de marzo.


“A mi hijo le pegaban, le tiraban agua en la cara y lo maltrataban para cambiarle el pañal. Volvió con golpes”, sostuvo una de las madres denunciantes, cuyo testimonio refleja el nivel de vulnerabilidad al que estaban expuestos los menores.


Desde la Municipalidad aclararon que su intervención actual se limita estrictamente a las condiciones de habilitación y seguridad del comercio. La investigación por maltrato infantil, que incluye relatos de niños que regresaban a sus casas con marcas de golpes y signos de angustia extrema, corre por una vía judicial independiente que busca determinar las responsabilidades penales de la titular y el personal a cargo.

Por estas horas, las familias exigen que la Justicia actúe con celeridad para evitar que el lugar vuelva a abrir sus puertas bajo otra fachada y para garantizar que ningún otro chico pase por situaciones similares. El jardín, que debía ser un espacio de cuidado y contención, hoy permanece con las fajas de clausura mientras los peritos analizan cada una de las presentaciones que siguen sumándose a la causa.

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