Luego del triunfo de Argentinos a Huracán, habilitó matemáticamente al Lobo para poder jugar la próxima ronda.
Los tres triunfos consecutivos en el Apertura cambiaron radicalmente la situación de
Gimnasia en el tramo final de la fase regular del Apertura. Así, la gran victoria sobre Belgrano (1-0) lo acercó al objetivo, y se completó anoche con la derrota de Huracán ante Argentinos Juniors, en Parque de los Patricios.
El resultado en el Ducó le sirvió al Lobo, por lo que el partido pendiente -justamente
ante el Bicho en el Bosque- lo jugará con la tranquilidad de estar entre los ocho mejores
de la zona, al igual que en el último torneo Clausura.
Es que, justamente, la modificación en el desarrollo del fixture terminó siendo un guiño
del destino, ya que Racing recibirá a Huracán y los tres puntos en disputa, se dividan o
no, dejarán a uno de ellos debajo del Tripero en la tabla final de la Zona B.
Aún con una derrota en el Bosque ante Argentinos Juniors, Gimnasia tendrá asegurado
el octavo lugar en la tabla de posiciones e incluso podrá terminar séptimo si Barracas no
derrota a Banfield en el estadio Chiqui Tapia.
Una victoria podría adelantarlo al quinto lugar, siempre y cuando Belgrano no le gane a
Sarmiento en Córdoba. Lo que es muy improbable es que Gimnasia termine entre los
cuatro primeros del grupo -puesto que le permitiría definir los octavos de final en el
Bosque- ya que la diferencia de goles actual lo obligaría a una victoria por cuatro goles
ante el equipo de Nico Diez.
