GOLPE AL BOLSILLO EN LA PLATA: EL BOLETO DE MICRO YA SUPERA LOS $1.000 Y METE PRESIÓN A LOS INGRESOS
Desde este lunes rige un nuevo aumento en el transporte público que lleva el pasaje mínimo por encima de los $1.000. La suba llega hasta el 23% y se da en medio del ajuste y la caída del poder adquisitivo.
Viajar en micro en La Plata, Berisso y Ensenada volvió a encarecerse y ya impacta de lleno en el día a día. Desde este lunes, el boleto mínimo rompió la barrera de los $1.000 y se ubicó en $1.054,85, en el marco de un nuevo cuadro tarifario que establece subas de hasta el 23% en los tramos más largos.
El incremento, definido por el Ministerio de Transporte bonaerense, supera ampliamente la fórmula de actualización mensual y se explica por un combo que golpea fuerte: suba del combustible, reducción de subsidios y aumento de costos operativos. En los hechos, el ajuste vuelve a trasladarse al usuario en un contexto económico cada vez más ajustado.
El impacto es directo. Para miles de trabajadores y estudiantes de la región, el transporte pasa a representar una porción cada vez mayor del ingreso mensual. El aumento no solo rompe una barrera simbólica, sino que profundiza una tendencia: viajar ya no es un gasto menor, sino una carga difícil de sostener.
Los nuevos valores reflejan esa presión:
Con SUBE registrada
- 0 a 3 km: $1.054,85
- 3 a 6 km: $1.162,91
- 6 a 12 km: $1.298,20
- 12 a 27 km: $1.298,20
- Más de 27 km: $1.556,88
Sin SUBE nominalizada
- 0 a 3 km: $2.109,70
- 3 a 6 km: $2.325,82
- 6 a 12 km: $2.596,40
- 12 a 27 km: $2.596,40
- Más de 27 km: $3.113,76
Aunque desde el sector explican que el aumento responde a la suba del gasoil y otros costos, lo cierto es que el sistema se sostiene cada vez más con el bolsillo de los usuarios. En paralelo, la caída de pasajeros y la pérdida del poder adquisitivo generan un círculo complejo: menos gente viaja, pero viajar cuesta más.
En un escenario atravesado por el ajuste económico impulsado por el gobierno de Javier Milei, el transporte público vuelve a ser uno de los servicios donde más se siente el impacto. Y en la calle, la sensación es clara: cada viaje pesa más.
