El mediocampista enfrentará este miércoles al club que lo vio nacer en la cancha de Huracán. A medio año de su millonaria venta, el "Ruso" volverá a verse las caras con el plantel con el que hizo historia.
Este miércoles, y a medio año de haber firmado su contrato con Boca Juniors, Santiago Ascacíbar vivirá un partido con tintes muy especiales: se reencontrará con la institución que lo vio nacer deportivamente, Estudiantes de La Plata. El Pincha visitará al Xeneize en el estadio de Huracán y el “Ruso” volverá a cruzarse con gran parte del staff con el que recientemente consiguió cinco títulos.
Cabe recordar que la salida de Ascacíbar hacia el club de la Ribera se dio en un marco considerado “poco elegante”, y aún persisten hinchas dolidos por las formas en las que se gestó la transferencia. Sin embargo, el tiempo buscará aclarar algunas situaciones de una partida controvertida. Más allá de los reproches, el mediocampista le dejó gloria deportiva a la institución y un importante ingreso económico: en esta última oportunidad, su pase le reportó a las arcas del club alrededor de 4 millones de dólares.
El recambio en el mediocampo y el fuerte lazo familiar
En el plano estrictamente deportivo, la salida de Ascacíbar se sumó a la de Cristian Medina, dejando un vacío en el centro del campo que los entrenadores Eduardo Domínguez y Alexander “Cacique” Medina tuvieron que ir resolviendo partido a partido.
Afortunadamente para el Pincha, la ausencia del Ruso no se sintió de manera drástica ya que la cantera tenía a Mikel Amondarain pidiendo pista. El juvenil logró afianzarse rápidamente y, medio año más tarde, fue vendido en una cifra récord al Bologna de Italia, dejando en claro una vez más el valor del semillero pincharrata al lograr transferencias superiores a las de los denominados equipos grandes.
Más allá de los reclamos aislados de un sector de la hinchada, que cada vez habla menos del tema, Ascacíbar mantiene una excelente relación con sus excompañeros y con los empleados del día a día del club. Por este motivo, se espera que reciba afectuosos saludos en Parque Patricios, en un reencuentro directo y sin resquemores.
El vínculo del mediocampista con el club platense es profundo. La familia Ascacíbar tiene toda una vida dentro de Estudiantes: no solo sus padres lo acompañaron desde muy pequeño en la institución, sino que sus dos hermanos también formaron parte de las divisiones juveniles durante más de dos décadas.
