El club platense lamentó la muerte de su histórico jugador y entrenador, quien falleció a los 69 años tras una larga lucha contra el cáncer. Fue uno de los máximos emblemas de la identidad albirroja.

Publicado el: 9 octubre, 2025 Publicado por: Riso Comentarios: 0

El club platense lamentó la muerte de su histórico jugador y entrenador, quien falleció a los 69 años tras una larga lucha contra el cáncer. Fue uno de los máximos emblemas de la identidad albirroja.

El mundo del fútbol argentino y, en especial, Estudiantes de La Plata, despidieron este lunes con profundo dolor a Miguel Ángel Russo, una de las figuras más queridas e identificadas con la historia del club. El exjugador y entrenador falleció a los 69 años, luego de una dura batalla contra el cáncer.

Desde la institución albirroja compartieron un sentido mensaje en sus redes oficiales: “Estudiantes lamenta profundamente el fallecimiento de Miguel Ángel Russo, histórico jugador y entrenador del club. Nuestra gratitud eterna por su amor, su entrega y su ejemplo. Hasta siempre, Miguel.”

Russo fue, sin dudas, un símbolo del ADN Pincha. A lo largo de su carrera profesional, solo vistió la camiseta de Estudiantes, con la que disputó 435 partidos oficiales, ubicándose entre los cinco futbolistas con más presencias en la historia del club. Su compromiso, su temple y su liderazgo marcaron a generaciones de hinchas y jugadores.

Debutó en 1975 y se retiró en 1988, tras más de una década defendiendo los colores del León. En ese tiempo, encarnó los valores más profundos de la institución: trabajo, humildad y esfuerzo colectivo. Su paso por el club fue tan trascendente que su nombre quedó ligado a la historia grande de Estudiantes, junto al de ídolos como Bilardo, Verón y Sabella.

Tras su retiro, Russo volvió al club desde otro rol: el de entrenador. Entre 1994 y 1995, junto a Eduardo Manera, condujo al equipo al ansiado ascenso a Primera División, un logro que los hinchas aún recuerdan con emoción. Años más tarde, entre 2011 y 2012, tuvo una segunda etapa como DT, en la que dirigió 16 partidos.

Más allá de los resultados, Russo siempre fue un referente de conducta, profesionalismo y amor por el fútbol. Su carrera también dejó huellas en clubes como Rosario Central, San Lorenzo, Vélez y Boca, con quien se consagró campeón de la Copa Libertadores en 2007.

Con su partida, el fútbol argentino pierde a un hombre de valores y Estudiantes a uno de sus máximos ídolos. Miguel Ángel Russo fue, y será siempre, parte del corazón del Pincha.