El Servicio Meteorológico Nacional encendió las alarmas en la capital bonaerense ante un ascenso térmico sostenido que comenzará este viernes. Se espera que el lunes sea el día más sofocante, con el termómetro rozando los 36 grados y una humedad que hará sentir el rigor del verano.
La ciudad de La Plata se prepara para enfrentar una de las semanas más calientes de este inicio de 2026. Desde este viernes, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) activó formalmente el alerta amarilla para toda la región, ante un marcado ascenso de las temperaturas que promete convertir a las diagonales en un verdadero sauna. Los especialistas advierten que lo que hoy comienza es solo el preludio de una seguidilla de jornadas pesadas y agobiantes que pondrán a prueba la paciencia de los platenses.
El pronóstico para el fin de semana no ofrece mucho alivio. El predominio del sol, los cielos prácticamente sin nubes y la presencia de una masa de aire cálido estacionada sobre el noreste bonaerense serán los factores clave que empujarán el mercurio hacia arriba. Los expertos locales están siguiendo de cerca los registros, ya que si las marcas máximas superan el umbral de los 32,3°C durante varios días seguidos, la ciudad entrará técnicamente en el fenómeno de ola de calor.
El punto de mayor tensión climática está marcado en el calendario para el próximo lunes 26 de enero. Para ese día, se espera una jornada de calor extremo: la mínima no bajará de los 26°C, mientras que la máxima trepará hasta los 36°C. A esto se le sumará un componente extra que siempre complica las cosas en la zona: una humedad del 73% y ráfagas de viento norte que llegarán a los 22 km/h, generando una sensación térmica que podría superar holgadamente la marca del termómetro.
La vigencia del alerta amarillo implica un riesgo para la salud que no debe subestimarse. Las autoridades sanitarias recordaron que este tipo de temperaturas pueden resultar peligrosas, especialmente para los grupos más vulnerables de la población. Se recomienda extremar los cuidados con los niños, las personas mayores de 65 años y aquellos pacientes que padecen enfermedades crónicas, asegurando una hidratación constante y evitando la exposición solar directa en las horas pico.
Ante este panorama, desde la Comuna ya se barajan medidas preventivas para mitigar el impacto del calor en la vía pública. Se recomienda a los vecinos reducir la actividad física intensa durante el día, vestir ropa clara y ligera, y sobre todo, no descuidar el consumo de agua aunque no se sienta sed. La ciudad entra en una fase de vigilancia meteorológica estricta, esperando que el pico del lunes sea el último gran esfuerzo antes de que algún frente traiga un respiro.
