A una semana de la muerte de la joven de 26 años, su familia denunció un proceso de aislamiento sistemático por parte de su pareja, Marcos Ariel García. Este jueves habrá una movilización a la Fiscalía de La Plata para exigir que el caso se investigue bajo una perspectiva de género.
El dolor se transformó en reclamo de justicia en las calles de La Plata. A siete días del fallecimiento de Rocío Alvarito, quien cayó desde un segundo piso en diagonal 76 y 22, su madre rompió el silencio. Con un testimonio que estremece, describió cómo la vida de su hija se fue apagando lentamente desde que inició su relación con el ahora detenido, Marcos Ariel García.
Según el relato materno, el sospechoso habría aislado a Rocío de todo su entorno afectivo y laboral. “Él la sacó de todo; le hizo dejar el trabajo, los amigos y la familia”, sentenció la mujer en diálogo con medios locales. Las excusas constantes para no asistir a cumpleaños o reuniones familiares se volvieron una rutina dolorosa para sus seres queridos.
Las señales de alerta fueron múltiples pero difíciles de abordar en su momento. La joven bloqueó contactos, cerró sus redes sociales y hasta cambió su número de teléfono. Su madre recordó con tristeza un episodio donde Rocío le pidió usar su apellido para abrir un nuevo perfil de Facebook, alegando que había olvidado su contraseña de siempre, algo que resultó inverosímil para su familia.
La madre de la víctima fue contundente al rechazar la idea de que su hija hubiera tomado una decisión drástica contra su vida. Describió a Rocío como una joven “llena de vida” y apasionada, que expresaba constantemente sus ganas de vivir en cartas y mensajes. Para su entorno, las recurrentes excusas de “dolores de panza” para no verse eran, en realidad, un síntoma del control que García ejercía sobre ella.
El hecho ocurrió el pasado 29 de enero en el barrio de La Loma. Tras un llamado al 911, el SAME trasladó a Rocío en estado crítico al Hospital Rossi, donde lamentablemente falleció horas más tarde. García permanece detenido, acusado inicialmente de no haberla asistido para evitar que cayera al vacío, aunque la familia exige un encuadre legal mucho más severo.
Este jueves 5 de febrero, a partir de las 17:00, se realizará una marcha frente a la Fiscalía en 7 entre 56 y 57. El objetivo de la movilización es visibilizar el pedido de cambio de carátula y exigir que la investigación avance considerando el contexto de violencia y aislamiento denunciado por los allegados a la víctima.
La comunidad platense acompaña el pedido de una familia que asegura que Rocío no está hoy para defenderse. Mientras la Justicia analiza las pericias y los testimonios, el reclamo de “Justicia por Rocío” se multiplica en las redes y las calles, buscando que la verdad sobre lo ocurrido en aquel segundo piso salga finalmente a la luz en este 2026.
