De la actividad participaron el director y el vicedirector del organismo Gonzalo Veiga y Juan Antonio Ennis, respectivamente.
El Instituto de Física de Líquidos y Sistemas Biológicos (IFLySiB, CONICET-UNLP) llevó a cabo un acto institucional en conmemoración del 50° aniversario del Golpe de Estado que dio comienzo a la última dictadura cívico militar (1976-1983), a cumplirse el próximo martes 24 de marzo. La actividad contó con la participación de autoridades del CONICET La Plata, del IFLySiB y de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata (FCEx, UNLP), personal del instituto, y miembros y ex miembros del lugar familiares de víctimas del terrorismo de Estado durante ese cruento proceso.
El CONICET La Plata estuvo representado por su director y vicedirector, Gonzalo Veiga y Juan Antonio Ennis, respectivamente, en tanto que por la FCEx participaron la decana electa para el período 2026-2030 Silvana Stewart y el prosecretario de Derechos Humanos Mario Rentería. El acto fue conducido por el investigador del CONICET en el IFLySiB Tomás Grigera, y participó el vicedirector Rodolfo Borzi.
Durante el desarrollo de la actividad, se escuchó el testimonio de miembros y ex miembros del instituto con familiares que fueron víctimas del terrorismo de Estado. Entre ellos, expusieron Virginia Gentile, familiar de Natalia Lavalle (ex becaria del IFLySIB) y hermana de Estela Susana Gentile Basaldúa –asesinada en 1977–; el físico Osvaldo Cappannini, primo de Gustavo Delfor García Cappannini –desaparecido en 1976–; el físico Eduardo Tolosa, hermano de María Rosa Ana y Claudio Esteban Tolosa y cuñado de Juan Enrique Reggiardo –desaparecida desde 1977 y asesinados en 1977, respectivamente–; la física Inés Mogilner, prima de Juan Jacobo Mogilner y Matilde Itzigsohn –desaparecidos en 1977–; y la bióloga y especialista en Ciencias de la Educación Mariana Sanmartino, quien actualmente trabaja en el instituto y es sobrina de las mellizas Adriana y Cecilia Carranza, secuestradas y desparecidas en Córdoba en 1976.
A lo largo de sus exposiciones, que inundaron el ambiente de una profunda emoción y que fueron seguidas con respeto y atención por parte de los presentes, cada uno y cada una de quienes expusieron hicieron foco en distintos aspectos que permitieron definir humana y políticamente a sus familiares desaparecidos, desde sus gustos –los discos y películas de Elvis Presley que le arrancaban una sonrisa a Estela Gentile o las canciones de Raphael que se escuchaban en la casa cordobesa de la familia Carranza– hasta su convicción por las ideas que defendían y el país que soñaban.
Durante su alocución, Veiga apuntó que “mantener y construir memoria es un ejercicio muy importante no solo para la comunidad científica y universitaria, sino también para la comunidad en general”. El titular del CONICET La Plata subrayó lo significativo de este tipo de encuentros y los testimonios expuestos “para contribuir a esa construcción colectiva: tener siempre vivo qué pasó, cómo y por qué pasó”. En esa línea, resaltó que “son discusiones que se están dando en el ámbito científico académico, y debemos profundizar nuestro compromiso por sostenerlas”.
