Tras más de 50 años de trayectoria, el tradicional comercio de La Plata bajó sus persianas asfixiado por la caída del consumo y el aumento de los costos fijos.
La ciudad de las diagonales pierde otro de sus puntos de referencia históricos. La maderera Zavalla Moreno, un símbolo del rubro con más de medio siglo de vida, dejó de funcionar definitivamente en las últimas horas.
El cierre generó una profunda sorpresa y melancolía entre vecinos y clientes de toda la vida. El negocio supo ganarse su lugar combinando un stock inmenso con ese trato personalizado que solo conservan las empresas familiares con fuerte arraigo local.
Un combo económico letal
Según explicaron referentes del sector, el escenario actual para los comercios tradicionales es crítico. La caída estrepitosa de las ventas, sumada a los aumentos en alquileres y tarifas de servicios, terminó por dinamitar la rentabilidad del local.
Hoy, la realidad de muchos comerciantes platenses cambió de enfoque. El objetivo ya no es expandirse o invertir, sino simplemente “aguantar” las persianas altas, una batalla que lamentablemente Zavalla Moreno no pudo seguir dando.
El proceso final
Fuentes vinculadas al comercio confirmaron a medios locales que la venta al público ya está totalmente paralizada. Puertas adentro, los dueños se encuentran realizando un inventario del material disponible para definir los pasos a seguir con la mercadería restante.
Para los profesionales de la construcción y los vecinos que encaraban sus proyectos caseros, el cierre marca el fin de una era. Se va un lugar donde el asesoramiento técnico valía tanto como la madera misma, dejando un vacío difícil de llenar en el paisaje comercial de la ciudad.
