El consumo se desplomó en el primer trimestre del año y los clientes compran cada vez menos cantidad. Las facturas sufrieron una caída histórica del 85% y el sector advierte que los costos siguen aumentando mientras los precios se mantienen congelados para no espantar a los compradores.

Publicado el: 10 marzo, 2026 Publicado por: Riso Comentarios: 0

La crisis económica golpea de lleno a las panaderías de La Plata. Durante el primer trimestre del año, el consumo de pan cayó un 45% en toda la provincia de Buenos Aires, y la capital bonaerense refleja con claridad esa tendencia. Comerciantes del sector aseguran que la merma en las ventas se nota a diario y que cada vez más clientes reducen la cantidad que llevan a sus hogares.

Según explicaron panaderos de la ciudad, el cambio en los hábitos de consumo es evidente. Mientras que antes era habitual que los clientes compraran un kilo de pan, ahora muchos optan por llevar apenas un cuarto o incluso menos. La baja no se limita al pan: las facturas también registraron un retroceso histórico. De acuerdo con datos de la Cámara de Industriales Panaderos (CIPAN), su consumo cayó cerca de un 85% en todo el territorio bonaerense.

En el sector señalan que la crisis económica y el ajuste en los gastos cotidianos influyen directamente en este escenario. Cada vez más clientes compran únicamente lo necesario para el día y se redujeron las compras destinadas a stockear productos para varios días. Algunos consumidores comenzaron a optar por panes de salvado o de centeno, aunque el cambio más marcado es la reducción general del volumen de compra.

En este contexto de caída del consumo, los aumentos de precios se aplican con mucha cautela. En La Plata, el kilo de pan se ubica actualmente entre los $3.000 y $3.500, valores que, según el sector, resultan difíciles de reducir debido al costo de los insumos. Muchos comercios sostienen los precios o aplican subas muy moderadas para no profundizar la caída en las ventas. En algunos casos se realizaron incrementos cercanos al 10% en distintos productos del rubro, aunque el pan y las facturas se mantuvieron sin cambios para evitar un impacto mayor en el consumo.

Mientras tanto, los costos siguen creciendo. Los panaderos advierten que, además de las materias primas, los mayores aumentos se registran en impuestos y servicios, lo que reduce cada vez más el margen de ganancia. El panorama genera preocupación en todo el sector. Desde la CIPAN proyectan un 2026 con “récord de cierres” de comercios. En los últimos dos años ya cerraron 2.000 panaderías en todo el país y se perdieron 16.000 puestos de trabajo, una tendencia que amenaza con profundizarse en los próximos meses.

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