Tras conocerse el dato de inflación de marzo, se activó la cláusula de actualización automática para el transporte público en La Plata, Berisso y Ensenada. El incremento total será del 5,4% y entrará en vigencia el primer día del próximo mes.
El bolsillo de los platenses sufrirá un nuevo impacto en el transporte a partir del 1° de mayo de 2026. Según el esquema de actualización dispuesto por la Provincia, el ajuste de las tarifas de micros se calcula sumando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Gran Buenos Aires más un 2% adicional de recargo fijo. Con el reciente dato del INDEC, que marcó una inflación del 3,4% para la región el mes pasado, el aumento final para los usuarios será del 5,4%.
Este ajuste significa que el boleto mínimo para el tramo de 0 a 3 kilómetros, que actualmente se ubica en $948,91, pasará a costar $1.000,15 para quienes tengan su tarjeta SUBE debidamente registrada. La medida afecta a todas las líneas urbanas e interurbanas que conectan la capital provincial con las ciudades vecinas de Berisso y Ensenada, consolidando el registro mensual de inflación más alto en lo que va del año.
El esquema tarifario para el resto de las distancias también sufrirá modificaciones proporcionales. Para el tramo de 3 a 6 kilómetros, el valor ascenderá a $1.091,84, mientras que los viajes de 6 a 12 kilómetros costarán $1.181,47. En el caso de los recorridos más extensos, de 12 a 27 kilómetros, el precio se fijará en $1.265,28, y para aquellos trayectos que superen los 27 kilómetros, los usuarios deberán abonar $1.335,13.
Un punto crítico a tener en cuenta es la penalidad para los usuarios que no hayan registrado su tarjeta SUBE. En estos casos, el pasaje más caro de la red escalará hasta los $2.122,86, un valor que duplica prácticamente el costo subsidiado y que busca incentivar la nominalidad del sistema de transporte.
La actualización automática busca mitigar el desfasaje entre los costos operativos de las empresas —fuertemente golpeados por el precio del gasoil— y la recaudación por boletos. Sin embargo, para los vecinos que dependen diariamente del transporte público, este nuevo piso de mil pesos marca un hito de preocupación en medio de la sostenida presión sobre los precios generales.
