El interino dirigirá su tercer partido ante Estudiantes de Río Cuarto tras sumar dos victorias al hilo. La dirigencia espera cerrar al nuevo DT definitivo antes del próximo fin de semana.
Gimnasia parece haber encontrado un oasis de tranquilidad en medio de la tormenta. Tras la escandalosa salida de Fernando Zaniratto, Ariel “Pata” Pereyra logró lo que parecía imposible: enderezar el barco con resultados inmediatos. Por eso, la dirigencia confirmó que seguirá al frente del equipo este sábado.
El Lobo recibirá a Estudiantes de Río Cuarto a las 15:00 en el Estadio del Bosque por la fecha 15 del Torneo Apertura. Será una prueba de fuego para Pereyra, quien buscará estirar su racha perfecta y consolidar el buen clima que se vive en Estancia Chica.
Hasta ahora, el ciclo del “Pata” es impecable. Debutó con una goleada 4-1 sobre Camioneros en Copa Argentina y viene de traerse un triunfazo 1-0 desde Junín ante Sarmiento. Estos seis puntos de seis posibles le dieron a la Comisión Directiva el aire necesario para no apurar una decisión equivocada.
La danza de nombres: Vaccari pica en punta
A pesar del buen presente de Pereyra, la idea de la dirigencia es contratar un entrenador con experiencia para el largo plazo. El nombre que genera más consenso es el de Julio Vaccari, quien ya inició conversaciones formales con el club.
Aunque Vaccari es el favorito, todavía restan pulir detalles económicos y la duración del contrato. En la lista de espera también figuran Omar De Felippe y Leandro Cufré, aunque hoy corren un paso por detrás del exentrenador de Independiente y Defensa y Justicia.
Agenda cargada para el Lobo
El objetivo de los directivos es que el nuevo DT asuma, a más tardar, el próximo fin de semana. La urgencia no es menor, ya que el calendario no da tregua:
- Sábado 18/04: vs. Estudiantes de Río Cuarto (L) – Dirige Pereyra.
- Miércoles 22/04: vs. Acassuso (Copa Argentina) en Caseros – ¿Debuta el nuevo DT?
Por ahora, el hincha tripero disfruta del veranito que trajo el “Pata”. El sábado, el Bosque seguramente le dé una calurosa recepción a un hombre de la casa que supo poner el pecho en el momento más crítico del año.
