Las bajas temperaturas dispararon la demanda de gas y dejaron sin suministro a decenas de estaciones de servicio. Taxistas, remiseros y automovilistas ya sienten el impacto de la medida.

Publicado el: 29 mayo, 2026 Publicado por: Riso Comentarios: 0

La ola polar que atraviesa la región comenzó a generar fuertes complicaciones en el sistema energético y ya impacta de lleno en La Plata, Berisso y Ensenada, donde se restringió la venta de GNC en gran parte de las estaciones de servicio para priorizar el abastecimiento domiciliario.

La medida afecta especialmente a las estaciones que operan con contratos “interrumpibles”, un esquema más económico que permite cortes automáticos del suministro cuando aumenta la demanda residencial, como ocurre durante las jornadas de frío extremo.

Los primeros en advertir la situación fueron taxistas, remiseros y trabajadores que dependen diariamente del GNC para circular y que comenzaron a encontrar surtidores cerrados o con limitaciones para cargar combustible.

Fuentes de la empresa distribuidora Camuzzi confirmaron que las notificaciones fueron enviadas durante este jueves y que las estaciones alcanzadas debían suspender progresivamente el despacho de gas en cuestión de horas.

“Por problemas estructurales del sistema se tuvieron que hacer cortes a estaciones con contratos interrumpibles”, explicaron voceros de la compañía al detallar que la prioridad pasa a ser el consumo domiciliario frente al incremento de la demanda por las bajas temperaturas.

En la región solamente un grupo reducido de estaciones podrá seguir vendiendo GNC, aunque bajo un sistema de cupos diarios que también podría agotarse rápidamente si la situación energética empeora.

En La Plata continúan operativas las estaciones ubicadas en 137 y 529; 72 entre 131 y 132; 44 y 159; 44 y 166; 520 entre 161 y 163; 44 y 143; y Camino Centenario y 403.

En Berisso solo permanece habilitada la estación de 158 N°200, mientras que en Ensenada siguen funcionando las ubicadas en 122 N°698 y Quintana N°102.

Según explicaron fuentes del sector, cada una de estas estaciones cuenta con un límite máximo diario de metros cúbicos autorizados para vender. Una vez agotado ese cupo, deberán interrumpir nuevamente el suministro hasta el día siguiente.

La situación genera preocupación creciente entre trabajadores del transporte y usuarios particulares, ya que no existen certezas sobre cuándo podría normalizarse el servicio si continúan las bajas temperaturas.

Mientras tanto, la crisis volvió a poner en evidencia las dificultades estructurales del sistema energético argentino para responder a los picos de consumo durante el invierno, en medio de un escenario marcado por el aumento de tarifas y la incertidumbre sobre el abastecimiento.

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