El inversor descartó acciones legales contra el club y confirmó que no aplicará multas por el acuerdo no firmado.
La calma regresó a las oficinas de Estudiantes de La Plata este martes 3 de marzo de 2026. Tras una serie de versiones que indicaban un quiebre inminente, el entorno de Foster Gillett desmintió de plano cualquier intención de judicializar el préstamo de 9,7 millones de dólares otorgado al club. Las alarmas se habían encendido ante la supuesta llegada de una intimación legal, pero los representantes del magnate aseguraron que no habrá reclamos inmediatos.
Los rumores sugerían que Gillett enviaría una carta documento para exigir el dinero y aplicar multas vinculadas al Memorándum de Entendimiento (MOU) que no llegó a rubricarse. Sin embargo, fuentes directas del grupo inversor aclararon que no se ha tomado ninguna medida hostil contra la gestión de Juan Sebastián Verón. El objetivo es evitar un conflicto público que empañe la relación financiera que aún mantienen las partes.
“Nada de eso. Es verdad que Foster tiene el derecho que le asiste, pero ni siquiera se mandó una intimación”, confirmaron desde el entorno del empresario para disipar la incertidumbre en City Bell.
Un punto determinante en esta tregua es la falta de validez legal del documento en disputa. Al no haber sido firmado, el MOU carece de carácter vinculante, lo que impide que cualquiera de las partes inicie un juicio por incumplimiento de los puntos preliminares. Esta situación le quita peso a la posibilidad de una multa millonaria, permitiendo que el Pincha respire aliviado mientras reordena su presupuesto para lo que queda de la temporada.
La desmentida oficial frena una escalada que amenazaba con desestabilizar la gestión deportiva del club. Por ahora, el préstamo se mantiene bajo los términos originales, sin las presiones de reintegro inmediato que habían circulado en los pasillos de la institución. La dirigencia albirroja podrá enfocarse ahora en el cierre del mercado y en la transición técnica tras la salida de Eduardo Domínguez.
