Se oponen a la eliminación de la doble mano en las calles laterales y alertan sobre el impacto en el tránsito de la zona, afectada por el movimiento de colegios y del Hospital de Niños. La convocatoria es para este miércoles a las 17:00.
Vecinos y frentistas de las inmediaciones de Parque Saavedra se declararon en estado de alerta y convocaron a una reunión de urgencia para este miércoles a las 17:00 en el propio predio. El objetivo central del encuentro será recolectar firmas para frenar el proyecto oficial de ampliación del espacio verde y manifestar su rechazo a la modificación de las arterias viales periféricas. “Defendamos nuestro barrio, decidamos juntos”, plasmaron en los volantes que circularon en las últimas horas.
El malestar vecinal se encendió luego de que la Municipalidad de La Plata oficializara el llamado a licitación pública en el Boletín Oficial bonaerense para avanzar con la obra. Si bien el proyecto de la Comuna contempla sumar dos hectáreas parquizadas al histórico pulmón verde platense, la contrapartida técnica incluye la eliminación de la doble mano en las calles de circulación lateral, una reforma que los habitantes de la zona consideran inviable para el día a día.

Las razones del reclamo: instituciones clave y líneas de micros
Los frentistas argumentan que el diseño vial propuesto por el Municipio no contempla la complejidad urbana de ese cuadrante de la ciudad. Sostienen que restringir los sentidos de circulación generará un cuello de botella innecesario en un sector que ya de por sí soporta una fuerte carga de tránsito diario.
Entre los principales factores de riesgo para la movilidad del barrio destacan:
- El Hospital de Niños: Ubicado a metros del parque, genera un flujo constante y crítico de ambulancias, particulares y vehículos de emergencia las 24 horas.
- Comunidad educativa: En los alrededores funcionan cuatro establecimientos escolares diferentes, lo que provoca picos de congestión masiva en los horarios de entrada y salida de los alumnos.
- Transporte público: Por las calles laterales transitan los recorridos habituales de diversas líneas de colectivos locales que verían afectadas sus frecuencias y giros.
Bajo la premisa de que el barrio “debe conservar una mayor circulación” y el pedido explícito de que no les “compliquen el día a día con una obra que nadie pidió”, los vecinos buscarán unificar el reclamo para exigirle una instancia de diálogo a la gestión del intendente Julio Alak antes de que se adjudiquen las obras de infraestructura.
