A sus 47 años, el juez asistente criado en Tolosa se encamina a romper récords internacionales. Con una extensa trayectoria que comenzó en las canchas de su barrio, representará nuevamente al país en la máxima cita del fútbol.
En su antigua casa de la calle 5 entre 525 y 526, en el barrio de Tolosa, su mamá Cristina y su papá Luis —quien también fue referí— ya están acostumbrados a las emociones que les regala el deporte. Juan Pablo Belatti, el segundo de sus tres hijos, se prepara para hacer historia en el Mundial 2026 como el árbitro argentino con más presencias en el torneo.
Con el partido de esta tarde, Belatti sumará su decimotercer encuentro mundialista, quedando a tan solo un paso de igualar el récord histórico en el rubro de “juez asistente”. Dicha marca le pertenece actualmente a Héctor Vergara, el chileno nacionalizado canadiense, quien contabilizó 14 presencias a lo largo de las ediciones de Corea-Japón 2002, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010.
Una trayectoria mundialista inigualable
El historial de Belatti en la Copa del Mundo es extenso y cuenta con el enorme prestigio de haber sido parte de la terna que dirigió la final de Rusia 2018, disputada entre Francia y Croacia ante 78 mil espectadores en el estadio y una audiencia global de 1.120 millones de personas.
A lo largo de sus participaciones, ha sabido conformar importantes equipos de trabajo:
| Mundial | Juez Principal | Jueces Asistentes |
|---|---|---|
| Brasil 2014 | Néstor Pitana | Hernán Maidana, Juan Pablo Belatti |
| Rusia 2018 | Néstor Pitana | Hernán Maidana, Juan Pablo Belatti |
| Qatar 2022 | Fernando Rapallini | Diego Bonfá, Juan Pablo Belatti |
| Mundial 2026 | Facundo Tello | Gabriel Chade, Juan Pablo Belatti |
Para la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), la delegación arbitral de este año representa “un orgullo”, ya que el país aporta por primera vez tres jueces principales (Tello, Herrera y Falcón Pérez), siete asistentes (Maximiliano del Yesso, Facundo Rodríguez, Cristian Navarro, Belatti y Chade), y un encargado del VAR (Hernán Mastrángelo).
Los orígenes: un pibe de barrio con un sueño
Aunque nació en una clínica de Saladillo, su padre Luis asegura que Juan “es más platense, porque todas sus raíces las tiene acá”, tras haberse mudado a la ciudad cuando tenía apenas un año y cuatro meses motivados por el traslado laboral de Luis como ferroviario.
Como muchos chicos de La Plata, Juan Pablo comenzó jugando a la pelota en las ligas infantiles LIFIPA y LISFI, vistiendo las camisetas de clubes barriales como For Ever, 12 de Septiembre y Escuela 25. Al pasar a la cancha de once, defendió los colores de Banco Provincia. Su último equipo fue el seleccionado de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), donde jugaba como delantero mientras cursaba sus estudios universitarios en Humanidades.
“Pensar que en esos tiempos le dijo a la madre: ‘quiero jugar un Mundial’, y cumplió su sueño como árbitro”. — Luis Belatti, recordando la infancia de su hijo.
El debut paradójico con la banderita
El destino tiene giros curiosos: el mundo lo verá hoy en el estadio de la ciudad canadiense de Toronto, un recinto con capacidad ampliada para 45.700 personas. Paradójicamente, el primer contacto de Juan Pablo con el arbitraje, a sus 15 años, fue como juez de línea en la canchita de siete del club barrial homónimo “Toronto”, ubicado en 140 y 518, en las afueras de La Plata. Su debut se dio ayudando a su padre, que dirigía un campeonato del Sindicato de Pasteleros.
Tras esa primera experiencia aficionada hace 32 años, aquel joven introvertido decidió formarse profesionalmente siguiendo estos pasos:
- Realizó el curso dictado por la Asociación Argentina de Árbitros (AAA) en la escuela conducida por su propio padre en La Plata.
- Se formó bajo la docencia de árbitros de renombre como Carlos Coradina y Luis Olivetto.
- Reforzó su aprendizaje tomando un curso adicional dictado por la municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.
Hoy, aquel chico que soñaba con mundiales mientras jugaba en los clubes de su barrio, es una pieza fundamental del arbitraje internacional y un orgullo indiscutido para la región.
