Con sus armas hizo un partido inteligente. Disimuló sus bajas y con un poco de suerte hasta lo ganaba. El vigente campeón no le generó una chance de gol

Publicado el: 16 octubre, 2026 Publicado por: Riso Comentarios: 0

La serie está abierta. El 0-0 entre Estudiantes y Flamengo demostró que son dos equipos que se conocen y se respetan. Y que fue la tercera vez que el campeón de América viene a La Plata y no puede ganar. El Pincha, con sus bajas y con jugadores que todavía no están en su mejor nivel, jugó un partido con mucha actitud y dejó abierto el resultado para la revancha de la semana entrante en el estadio Maracaná

El equipo de Alexander Medina, con sus armas, hizo lo que pudo y de haber tenido un poco de fortuna lograba el triunfo. Aunque con pocas llegadas de peligro, estuvo más cerca del gol que su rival que casi no inquietó a Muslera. Mejor dicho no le generó nada.

El primer tiempo fue tan disputado como se esperaba. Flamengo manejó mejor la pelota con muchos toques y casi siempre precisos. Intentó sorprender por las bandas pero nunca se decidió a pisar el acelerador y tomar el protagonismo. Es verdad que no lo hizo, en parte, porque Estudiantes no lo dejó en ningún momento.

El Pincha jugó con el corazón en la mano. No le quedaba otra si quería estar en partido hasta el final. Debía correr y encimar. Incomodar al rival. No podía darle un metro de relajación porque el castigo prometía ser peor. Será por eso que de tanto pensar en no ser atacado se olvidó de manejar la pelota, una de las mejores cosas que sabe hacer.

No pudo en esos primeros 45 minutos generar jugadas colectivas de transiciones cortas o largas, de tenencia y de su ADN de atacar por afuera. Fue pura pelea lo suyo. Buscó el remate desde afuera del área, una segunda pelota adentro del área o algún cabezazo de pelota parada. Esas fue la fórmula del Pincha para buscar sorprender a Agustín Rossi, que se esforzó a los 5 minutos con un tiro desde afuera de Baltasar Rodríguez que casi da rebote y las veces que lo buscaron de larga distancia o con cabezazos siempre a sus manos: una vez Carrillo o la otra Funes Mori.

Correa le dio otra impronta. Está mejor y más rápido. Con esa velocidad y confianza generó dos faltas en la puerta del área que despertaron algo de emoción por algún cabezazo salvador. La primera la desperdició Rodríguez probando al arco, la segunda terminó en un cabezazo de Funes Mori afuera.

Alexander Medina cambió a falta de 15 minutos nombre por nombre pero sorprendió en el medio: Miguel Monsalve por Baltasar Rodríguez y Cetré por Tobio Burgos. Desde la actitud y en lo posicional se mostró con ganas de ganar el partido. Y estuvo cerca en dos oportunidades en los 10 minutos finales. Primero se molestaron Cetré y Carrillo y luego Leo Pereira salvó lo que un tiro de gol de Santiago Núñez. Fue una verdadera salvada la del defensor carioca.

No hubo tiempo para mucho más. Alguna carrera de Cetré que siempre terminó mal, dos laterales para Flamengo en ofensiva y una falta inventada por el árbitro paraguayo que le dio la última pelota a la visita. El cero no se modificó y quedó el partido planteado como 180 minutos ásperos que se definirán en el Maracaná. No fue el mejor resultado pero este equipo ya dio muestras que tiene alma y carácter. Y sabe jugar la Copa Libertadores de visitante. La serie está abierta.

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