Un informe de la UNLP reveló un panorama negativo para el sector comercial y de servicios durante abril. La falta de ventas y el retorno del temor por la inflación marcan el pulso de la economía local.
Las expectativas del sector empresarial platense sufrieron un claro retroceso durante abril de 2026. Así lo determinó el último Índice de Expectativas Empresariales elaborado por el Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP.
Las primeras conclusiones del relevamiento arrojan una señal de alerta para la economía local. La persistente falta de ventas comenzó a impactar de forma directa y negativa en la visión a futuro de los comerciantes.
Esta merma en el consumo afecta de manera contundente al rubro de las inversiones, obligando a los empresarios a postergar sus proyectos de crecimiento a corto y mediano plazo.
Caída del consumo y el fantasma de la inflación
Los datos estadísticos del estudio muestran que el índice general y la expectativa de ventas registraron una caída del 1%. Esta baja sostenida se observa tanto en la medición interanual como en la comparación directa con el trimestre anterior.
El empeoramiento del clima de negocios se da en un contexto económico sumamente complejo. Los dueños de comercios y prestadores de servicios manifestaron estar atrapados entre la falta de clientes y la constante suba de los costos operativos.
Sumado a este escenario, el informe detectó un cambio de tendencia que encendió las alarmas. La preocupación por el impacto de la inflación volvió a crecer durante el primer trimestre de 2026, cortando una racha de siete trimestres consecutivos en baja.
Proyecciones divididas de cara al futuro
La encuesta, realizada de forma trimestral en todo el Partido de La Plata, indaga sobre las variables de ventas, empleo, horas trabajadas e inversión de cara a los próximos meses.
A pesar del panorama adverso, el 48% de los encuestados mantiene el optimismo y espera un aumento de ventas para el próximo trimestre. En la vereda opuesta, un 14% de los empresarios se prepara para enfrentar una mayor disminución en su facturación.
Si bien el saldo global de estas respuestas continúa siendo positivo, los números finales son considerablemente menores a los registrados en el período de estudio anterior.
Por último, el apartado de las proyecciones de inversión refleja la cara más dura de la crisis. El sector arrastra una tendencia negativa ininterrumpida desde mediados del 2024, un escenario de estancamiento que los comerciantes locales todavía no logran revertir.
