La UNLP presentó un informe al Municipio y ofreció armar una mesa de diálogo en el conflicto con las cooperativas. Reclaman la continuidad laboral.
La Universidad Nacional de La Plata (UNLP), junto a investigadores del Conicet, decidió intervenir en el conflicto abierto entre la Municipalidad de La Plata y las cooperativas encargadas del reciclado y la separación de residuos, cuyo vínculo contractual venció este martes. Para eso, elaboró un informe que justifica la necesidad de garantizar la continuidad del sistema.
La iniciativa fue canalizada a través del Consejo Social de la UNLP, que acercó al Municipio un informe elaborado por equipos de investigación donde se sostiene que la gestión de los residuos urbanos debe abordarse desde una perspectiva integral que contemple no solo el aspecto ambiental, sino también las dimensiones social y económica.
Según indicaron desde la Universidad, los equipos técnicos quedaron a disposición tanto de la Municipalidad como de las cooperativas para conformar una mesa de trabajo que permita diseñar indicadores ambientales, sociales, operativos y económicos destinados a evaluar y fortalecer el sistema de gestión de residuos.
El conflicto por las licitaciones en La Plata
La presentación se produce en un momento crítico. De acuerdo con la información que manejan las cooperativas y ratificados por el llamado a licitación de la Municipalidad, el martes fue el último día de trabajo reconocido por el Municipio tras la decisión de no renovar los convenios vigentes, medida que desencadenó las protestas del viernes pasado que terminaron en incidentes y detenidos frente al Palacio Municipal.
Ese día la gestión del intendente Julio Alak decidió abrir un proceso de licitación para la contratación de servicios de limpieza de zanjas, cortes de césped y barrido en todo el partido de La Plata.
Sobre ese punto, los cooperativistas plantean que el proceso no incluye el reciclado de residuos, por lo que aunque tengan la intención de participar del proceso licitatorio no podrían hacerlo.
La preocupación de la UNLP
En ese marco es que la UNLP plantea la preocupación por la finalización del contrato y la discontinuidad del programa. Sostiene que fortalecer el reciclado permitiría disminuir significativamente el volumen de residuos destinados a disposición final, optimizar recursos públicos y consolidar el trabajo de los recuperadores urbanos mediante la incorporación de nuevas cooperativas y mejores ingresos.
Además de ofrecer asistencia técnica, la Universidad propuso avanzar con proyectos que ya desarrolla en el Centro Interinstitucional para el Desarrollo Regional de la Economía Popular, Social y Solidaria (Cideps), creado a partir de demandas de las propias cooperativas.
Uno de esos desarrollos apunta a encontrar nuevos usos para los plásticos de bajo valor comercial -como bolsas, films y envoltorios- mediante la fabricación de materiales y equipamiento urbano, generando nuevas cadenas productivas para la economía popular.
Desde la UNLP remarcaron que la continuidad del sistema de recuperación de residuos es una condición necesaria para que esos proyectos puedan consolidarse. “Esta apuesta de la Universidad requiere no sólo del sostenimiento del sistema de recuperación del Municipio, con eje en las cooperativas, sino en su fortalecimiento”, concluye el documento.
Esta apuesta de la Universidad requiere no sólo del sostenimiento del sistema de recuperación del Municipio, con eje en las cooperativas, sino en su fortalecimiento
La deuda pendiente del reciclado
A la hora de la justificar el planteo, el documento elaborado por investigadores de la UNLP y el Conicet y elevado a la Municipalidad el martes advierte sobre un proceso deficitario en la gestión de residuos que podría revertirse con la continuidad del programa.
Mientras en 2022 la ciudad reciclaba unas 26.630 toneladas anuales -equivalentes al 9% de los residuos generados-, en la actualidad esa cifra descendió a 14.454 toneladas por año, con una tasa de recuperación del 4,89%.
Para los especialistas, esa reducción implica mayores costos para el Estado municipal, ya que todo el material que no se recupera termina siendo enterrado en el Ceamse, además de desaprovechar una actividad con potencial para generar empleo y valor agregado.
La intervención de la Universidad se suma así a un conflicto que escaló durante los últimos días. Mientras las cooperativas reclaman la continuidad laboral de cientos de trabajadores y la apertura de una mesa de negociación, la Municipalidad sostiene que decidió finalizar los convenios para avanzar hacia un nuevo esquema de contratación.
