El ministro Augusto Costa detalló una fuerte contracción en la cantidad de visitantes, la ocupación hotelera y el gasto turístico. Desde el gobierno bonaerense vincularon estos resultados con la pérdida de poder adquisitivo y las políticas económicas de Javier Milei.
El turismo volvió a mostrar números negativos durante las vacaciones de invierno en la provincia de Buenos Aires. El ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica bonaerense, Augusto Costa, dio a conocer este lunes el balance de la temporada invernal y reveló una marcada contracción en los principales indicadores del sector: la cantidad de visitantes cayó un 11,5% y el gasto per cápita se derrumbó un 22% en los distintos destinos provinciales.
Durante la tradicional conferencia de prensa en la Gobernación, el funcionario de la gestión de Axel Kicillof precisó que a lo largo del receso se movilizaron un total de 790 mil turistas. Esta cifra no solo representa una baja respecto a la temporada de 2025, sino que queda un 22% por debajo de los niveles registrados durante las vacaciones de invierno de 2023.
Los números rojos del sector hotelero y comercial
El impacto económico de esta merma de visitantes se sintió con fuerza en los comercios y prestadores de servicios. El gasto turístico total alcanzó los 320.000 millones de pesos, lo que grafica una contracción del 10% respecto del invierno pasado y una preocupante caída del 26% si se traza la comparación con la temporada de 2023.
La ocupación hotelera tampoco logró repuntar y registró niveles sumamente bajos. Durante los dos fines de semana que abarcaron las vacaciones, el promedio de ocupación alcanzó apenas el 33,5%. Esto significa que alrededor de dos de cada tres camas disponibles en la Provincia quedaron vacías. Dicho indicador exhibió un retroceso del 4,6% frente a 2025 y se ubicó 10 puntos porcentuales por debajo del piso de 2023.
Críticas a la gestión nacional y contraste con el exterior
Al analizar estas estadísticas, Costa aseguró que los resultados profundizaron una tendencia negativa que el gobierno bonaerense viene advirtiendo desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei. En ese sentido, el ministro señaló que este franco retroceso se observa de manera sostenida tanto en las temporadas de verano como durante los diversos fines de semana largos y los recesos invernales.
Para graficar este declive prolongado, el funcionario recordó que durante la última temporada estival se contabilizaron 8,9 millones de turistas en el territorio bonaerense, lo que representó la pérdida de 373 mil visitantes frente al año anterior y de 1,24 millones en comparación con el ciclo 2022/2023. Todo esto acompañado de una reducción del 30% en los ingresos generales del sector, números que, según remarcó, consolidan la caída desde el cambio de Gobierno nacional.
El ministro vinculó directamente esta retracción del turismo interno con la licuación del poder adquisitivo, asegurando que la crisis económica golpea de lleno y paraliza a los sectores medios. Como contrapunto, Costa analizó el escenario del turismo internacional para marcar una diferencia social: si bien los viajes al exterior en general cayeron un 13,3% en el primer semestre (incluso con la realización del Mundial de Fútbol de por medio), los traslados por vía aérea —históricamente asociados a los estratos de mayor poder adquisitivo— experimentaron un crecimiento cercano al 10%.
