Docentes, trabajadores y estudiantes se manifestaron en el centro platense para exigir la restitución de los fondos, mejoras salariales y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento. Además, confirmaron un nuevo paro nacional para fines de agosto.
En un contexto de creciente tensión con el Gobierno nacional, la comunidad de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) llevó adelante una contundente manifestación en defensa de la educación pública. Bajo la consigna central de marchar por la “Universidad y la Soberanía”, cientos de docentes, trabajadores nodocentes y alumnos se congregaron pasadas las 18 horas en las puertas del histórico edificio del Rectorado, ubicado en la avenida 7 entre 47 y 48, para visibilizar la profunda crisis que atraviesa el sector.
El foco del conflicto y las exigencias al Ejecutivo
La masiva convocatoria, impulsada de manera conjunta por los gremios ADULP (docentes), ATULP (nodocentes) y la Federación Universitaria de La Plata (FULP), tuvo como eje principal exigirle a la gestión de Javier Milei que acate la Ley de Financiamiento Universitario. Esta normativa, aprobada hace unos 300 días, es vital para el sector, por lo que los manifestantes reclamaron el envío urgente e ininterrumpido de las partidas destinadas al funcionamiento básico de las facultades, así como también los recursos orientados a las áreas de ciencia y tecnología.
Otro de los puntos más álgidos de la jornada de protesta giró en torno a la urgente recomposición de los salarios para todos los trabajadores de las casas de altos estudios y la inmediata reapertura de las mesas paritarias para evitar la pérdida del poder adquisitivo. A la par, las organizaciones estudiantiles alzaron la voz para demandar una ampliación real y efectiva de las becas, considerándolas una herramienta de acompañamiento fundamental para poder garantizar el acceso, la permanencia y el posterior egreso de los alumnos.
Cómo continuará el plan de lucha docente
Esta jornada de movilización en las calles céntricas de la ciudad se enmarca dentro de un plan de acción mucho más amplio que las distintas agrupaciones vienen sosteniendo y visibilizando a lo largo de todo el mes de agosto. Ante la falta de respuestas oficiales concretas que permitan destrabar el conflicto salarial y presupuestario, los gremios ya anticiparon que las medidas de fuerza no se detendrán aquí y amenazan con profundizarse durante las próximas semanas.
En esa misma línea, el cronograma de protestas ya tiene confirmada su próxima gran medida a nivel federal. Las organizaciones sindicales ratificaron la realización de un cese de actividades total por 48 horas, estipulado para el jueves 27 y el viernes 28 de agosto. Durante esas dos jornadas, las aulas de todo el país volverán a quedar vacías con el firme objetivo de mantener en la agenda pública el pedido de un mayor presupuesto para sostener la estructura del sistema universitario nacional.
